Tras el receso estival y simultáneo
al cese en la producción de clorofila de la naturaleza caducifolia Cosmonio
Enriquecido se regocija del destino que han llevado los problemas y riesgos
afrontados durante los últimos meses, desaparecidos en virtud de no sabe qué
régimen de justicia poética. Y es que mientras los gorriones comparten su alboroto en el ciprés de Santa Olalla y la vida sigue su curso Cosmonio puede entregarse
por completo al vetusto arte del onanismo, liberado al fin de aquellas dos
asignaturas pendientes. Ya puede decirle adiós a los principios de ataque de
ansiedad, puede decirle adiós a Francisco Guil y a la apatía, puede mantener
bajo control el movimiento nervioso de su párpado izquierdo y entregarse al
placer de recordar uno de los mejores veranos de su vida como atleta, como
camarero, como estudiante y como persona.

Normalmente el
momento para la reflexión terminaría aquí, con la renovación de las ganas por
todo y no habría que darle más vueltas, pues no hay nada para afrontar el día
como una sonrisa en la cara. Sin embargo el cerebro de Cosmonio, cansado de
tanto desuso ha alargado la reflexión y se ha adentrado en terreno virgen de la
materia gris.
Tal vez lo estás planteando mal y
ésa haya sido la causa de tus males en el pasado. Porque puede que sea el
desgaste producido por las cosas que van mal y no ves o que
no quieres ver lo que lleva tu vida a salirse de su cauce y no así olvidarte de
estirar la comisura de los labios todos los putos días.
Se
perderá poco a poco como un muñeco cuya vida se apaga.
¿Qué pasará cuando
pase el tiempo con toda esa perspectiva de conjunto para saber qué tiempo
dedicarle a querer, a estudiar y a entrenar?
Se olvidará poco a poco como se
olvida todo en esta vida.
No hay que perder ni la pasión ni
la perspectiva. Y esto lo veo en mi cabeza y parece fácil pero lo único que
se me ocurre para no perderlas es tener una razón lo suficientemente fuerte
para que eso no ocurra. Decidir que razones tiene cada uno es lo más difícil.
¿Por que cómo estamos seguros de que no estamos haciendo las cosas
por la razón equivocada?